Sobredosis de internet
Después de todo el día navegando, como si de una sobredosis se tratará, caigo rendida y ya mis ojos no ven. Mis dedos no atinan a la hora de escribir y mi sueño se hace cada vez más agudo y profundo.
Que caiga la noche, y con ella mi sueño. En él espero encontrarle, a ese que me suspiraba al oido palabras de amor entre gemidos.
Suhhhh...silencio, que ya duermo...

